“Es obvio que con esto participás por una canasta con sidra, turrón y pan dulce al final del show”, decíamos con Chicho cuando vimos que la “acreditación de prensa” era un papelito rosa truchísimo, tipo rifa de panadería de barrio. Increíblemente, nos sirvió para entrar. La canasta navideña se la ganó Bebe Contempomi. Estaba chocho.
Estaban anunciadas varias bandas buena onda. El programita fue: tipo nueve terminaban los Decadentes (banda que quizás no vas a ver especialmente, pero si la enganchás es 100% efectiva); siguió el ex gordo Flavio Cianciarullo con “Misterio”, (el proyecto que comparte con su hijo que, si bien le puso onda, fue bastante aburridón). Al rato se sumaron Vicentico, Rotman y el resto de los Fabulosos y la cosa levantó a lo loco (tocaron varios hits a modo de “despedida de su gran vuelta”). Antes del cierre con Catupecu (gran banda que tendrá su propio post), hubo otras dos banditas que fueron un crack total: Gogol Bordello y Calle 13.
DE PIRATAS Y BURDELES
Gogol Bordello es una banda “gipsy punk” (así se definen) residentes en New York formada en 1999 y, sin dudas, este no es un “datito” cualquiera: juntos forman una combinación tan freak y original que si no te dicen que vienen de una capital del mundo, pensás que vienen de otro planeta. Directamente. En su mayoría inmigrantes de Europa del Este, estos tipos -que incluso tocaron con Madonna- suman seis discos editados entre EP’s y discos largos. El último, “Super taranta” (2007) es un discazo de temas raros y locos. Con un sonido inspirado en la música gitana, -lleno de guitarritas rápidas, dupla violín/ bandoneón más rápidos aún y coritos frenéticos- hacen algo que, hasta que no lo escuchás, no lo entendés. Mirá:
“Dudo de su estructura psíquica” diría mi sista Nere (le encanta implementar esa frase cuando alguien no le cierra) al ver los bigotes “Dalíescos” del cantante. Y claro. Los ves en vivo y parecen salidos de una peli de piratas -no se si del pasado o del futuro- que van detrás de un tesoro y para no aburrirse hacen música en el sótano de un barco donde bailan y brindan chocando chops de cerveza gigantes cual vikingos haciendo “hey hey hey!”. Eso, y sin parar. Los ves y enseguida te quedás pegado. Un circo burdelesco 100% recomendable.
PUÑETA!
El cantante de Calle 13 (podés llamarlo René o el Residente, como gustes) salió repentinamente al escenario en jogging, sin remera, y un gran “say no more” escrito en la espalda en homenaje a Charly (García). Arrancaron con “No hay nadie como tú”, siguieron con “Cumbia de los aburridos” y a partir de ahí activaron el chip “ametralladora de hits” para no apagarlo nunca más. Los chicos tienen tres discos en su haber, Calle 13 (2005), Residente o Visitante (2007) y, el último, que tiene un nombre genial: Los de atrás vienen conmigo (2008).
“Que onda puñeta?”, “Dale duro puñeta!”, “Viva Puelto Rico puñeta” decía el Residente casi tan compulsivamente como los argentinos decimos boludo. Este chico que en vivo “no-para-de-caerte-bien”, tiene mucho de “bancar a Latinoamérica” en su discurso, y muestra una simpleza que hace que le creas todo. “Hoy es domingo, pero que se joda” soltó en un momento, como haciéndole un gran “fakiu al mundo”. “Sí domingo, jodete”, aprobamos todos. Mientras, chequeate como estuvo el primer tema. Nota: la que aparece cantoneando cual ”fan number 1″ es mi amiga Agus.
Es muy divertido ver cómo, a medida que van pasando las canciones, te soltás -incluso vos que sentís que nunca fuiste un agraciado en el arte del “dance floor”-, e incluso empezás a creer que con tu swing “le pasás el trapo” a varios. “Epa, tan mal no meneo eh” te decís sorprendido de vos mismo y seguís entusiasta, como si te estuvieran filmando en secreto para el video oficial.
Cual “perlitas”, destaco algunas cosas:
1.El sonido no fue bueno, y el señor encargado de apretar el botón de las pantallas se ve que se entusiasmó reggaetoneando y olvidó hacer su trabajo. Estuvimos la mitad del recital de espaldas a Calle 13, mirando al escenario de enfrente, por que era ahí donde pasaban el show. En el escenario contrario. Una pavadita, no?
2.En un temita medio romanticón, René invito a una chica del público a subir al escenario, y fue tan famosa su “participación-momia” (estaba súper tímida y pobre, no tiró ni medio pasito) que al día siguiente me llegó una invitación en Facebook para unirme a un grupo llamado “Maten a la boluda que subio a bailar Beso de desayuno”. Para taaanto, te parece?
3.El tema que originalmente grabaron con el gran Ruben Blades “La noche me sirve de sábana”, es un mega- hit que te hace sentir que de ahora en más podés vivir en ojotas tomando coco en pajita forever. Ahí te va!
Sin más, y haciendo pública nuestra gran destreza oculta hasta hoy, los invito a sumarse al “TAN MAL NO MENEO Club”, abierto a todos aquellos que sienten que cuando se sueltan un poquito le “pasan el trapo” a cualquiera en el Arte del Meneo.
El que quiera ser socio, que se anote acá abajo!
Beso y bienvenido al Club fren!
La frase fetiche es un fenómeno muy común entre la gente que escucha musiquita. Aclárese, me refiero a aquellas estructuras sintácticas extraídas de una “canción X” que, por algún motivo –justificado o no-, repentinamente generan en nosotros la sensación de que “lo explican todo”. Pueden ser de TU banda, o de un tema suelto que escuchaste por ahí. Te la pones de nick, la escribís en Facebook cual “miren, ésta es mi reflexión del día” y, en un impulso inesperado, hasta te la tatuás en la frente con letras chinas.
“Gabiiiiii saludá arribaaaaa! Gabiiiiiii!”, era el grito desaforado entre tema y tema de un fan sentado cerca nuestro en el Teatro Astral, en un show raro que se llamó “Loco miedo loco”. El muchacho, tan gigantón como infantil, tenía la cara que le explotaba en colores y la voz arruinada de tanto gritar en vano. “Gabiiii” seguía el descarado. Luego de reírnos hasta llorar frente a aquel “pedido saludil” intermitente, esa noche comenzamos a hacer lo que ridículamente todo legítimo fan de alguien hace: llamarlo por el nombre de pila. Una pavada, obvio. Pero una pavada que sugiere complicidad, entendimiento, un canchero “yo sé de éste tipo”. A partir de ese momento, Gabriel Fernández Capello, dejó de ser Vicentico, y pasó caprichosamente a ser “nuestro amigo Gabi”. Era el 2000, Ye, Euge y yo teníamos 16.
Guardar entradas de recitales es algo bastante común entre la gente que consume este tipo de espectáculos. Yo también supe juntarlas cual figuritas durante largo tiempo, hasta que el año pasado decidí que ya no me divertía tanto. “Que pasó, creciste?” me cuestionaron alguna vez. “No, me cansé de ver una favela cada vez que miraba la puerta del placard”, revelé off the record. Al despegarlas de ahí algunas se rompieron un poco, pero otras (las de más rating, tipo Madonna, Rolling Stones, Waters) las saqué con precisión de cirujano y siguen en pie. Perdidas en el espacio, pero en pie.
“Qué ingleses que son”, soltamos ni bien los vimos tipo 4 de la tarde en La Trastienda. Pulovercito a rombos, pantalones caqui, mocasines= inglés de enciclopedia. Ese era el look de Ed (cantante) con quien, junto con su tocayo Ed (guitarrista), jugamos a hacer una nota antes de la prueba de sonido, en un particular inglés proveniente de la zona de “anzulandia”. Este será un post aparte, así que en breve los estaré invitando a reírse conmigo viendo ese videíto.
“Un 5 de junio no me pongás un reagge porque no da”, he oído declarar seriamente a mi amigo Ale (gran pensador contemporáneo), en una charlita cualquiera de martes. Es ésta para mí amigos una rotunda verdad: el reagge se escucha en verano, y se guarda en invierno. Recién pisando noviembre, se puede ir incorporando de a poquito a las rutinas nuevamente. Ahí, cuando te vas desabrigando, volvés a usar zapatos sin medias, y pensás que “no podés creer que en un toque ya sea navidad otra vez” -recién ahí- quizás sale un Gilberto Gil tímidamente con su tributo a Marley. En noviembre dije: antes no.
“Bailar, y reflexionar un poco más sobre lo que nos pasa”, fue la síntesis que utilizó Migue -frontman de Victoria Mil- para advertir qué iba a ofrecer al público su banda esa noche, en una charlita previa al show. (Nota en la web de MB).