Hoy es domingo pero que se joda – Calle 13 en el Club Ciudad de Bs As

Noviembre 26, 2009

calle 13 pepsi bajada“Es obvio que con esto participás por una canasta con sidra, turrón y pan dulce al final del show”, decíamos con Chicho cuando vimos que la “acreditación de prensa” era un papelito rosa truchísimo, tipo rifa de panadería de barrio. Increíblemente, nos sirvió para entrar. La canasta navideña se la ganó Bebe Contempomi. Estaba chocho.

Estaban anunciadas varias bandas buena onda. El programita fue: tipo nueve terminaban los Decadentes (banda que quizás no vas a ver especialmente, pero si la enganchás es 100% efectiva); siguió el ex gordo Flavio Cianciarullo con “Misterio”, (el proyecto que comparte con su hijo que, si bien le puso onda, fue bastante aburridón). Al rato se sumaron Vicentico, Rotman y el resto de los Fabulosos y la cosa levantó a lo loco (tocaron varios hits a modo de “despedida de su gran vuelta”). Antes del cierre con Catupecu (gran banda que tendrá su propio post), hubo otras dos banditas que fueron un crack total: Gogol Bordello y Calle 13.

 

DE PIRATAS Y BURDELES

Gogol Bordello es una banda “gipsy punk” (así se definen) residentes en New York formada en 1999 y, sin dudas, este no es un “datito” cualquiera: juntos forman una combinación tan freak y original que si no te dicen que vienen de una capital del mundo, pensás que vienen de otro planeta. Directamente. En su mayoría inmigrantes de Europa del Este, estos tipos -que incluso tocaron con Madonna- suman seis discos editados entre EP’s y discos largos. El último, “Super taranta” (2007) es un discazo de temas raros y locos. Con un sonido inspirado en la música gitana, -lleno de guitarritas rápidas, dupla violín/ bandoneón más rápidos aún y coritos frenéticos- hacen algo que, hasta que no lo escuchás, no lo entendés. Mirá:

“Dudo de su estructura psíquica” diría mi sista Nere (le encanta implementar esa frase cuando alguien no le cierra) al ver los bigotes “Dalíescos” del cantante. Y claro. Los ves en vivo y parecen salidos de una peli de piratas -no se si del pasado o del futuro- que van detrás de un tesoro y para no aburrirse hacen música en el sótano de un barco donde bailan y brindan chocando chops de cerveza gigantes cual vikingos haciendo “hey hey hey!”. Eso, y sin parar. Los ves y enseguida te quedás pegado. Un circo burdelesco 100% recomendable.

 

PUÑETA!

El cantante de Calle 13 (podés llamarlo René o el Residente, como gustes) salió repentinamente al escenario en jogging, sin remera, y un gran “say no more” escrito en la espalda en homenaje a Charly (García). Arrancaron con “No hay nadie como tú”, siguieron con “Cumbia de los aburridos” y a partir de ahí activaron el chip “ametralladora de hits” para no apagarlo nunca más. Los chicos tienen tres discos en su haber, Calle 13 (2005), Residente o Visitante (2007) y, el último, que tiene un nombre genial: Los de atrás vienen conmigo (2008).

“Que onda puñeta?”, “Dale duro puñeta!”, “Viva Puelto Rico puñeta” decía el Residente casi tan compulsivamente como los argentinos decimos boludo. Este chico que en vivo “no-para-de-caerte-bien”, tiene mucho de “bancar a Latinoamérica” en su discurso, y  muestra una simpleza que hace que le creas todo. “Hoy es domingo, pero que se joda” soltó en un momento, como haciéndole un gran “fakiu al mundo”.  “Sí domingo, jodete”, aprobamos todos. Mientras, chequeate como estuvo el primer tema. Nota: la que aparece cantoneando cual ”fan number 1″ es mi amiga Agus.

Es muy divertido ver cómo, a medida que van pasando las canciones, te soltás -incluso vos que sentís que nunca fuiste un agraciado en el arte del “dance floor”-, e incluso empezás a creer que con tu swing “le pasás el trapo” a varios. “Epa, tan mal no meneo eh” te decís sorprendido de vos mismo y seguís entusiasta, como si te estuvieran filmando en secreto para el video oficial.

Cual “perlitas”, destaco algunas cosas:

1.El sonido no fue bueno, y el señor encargado de apretar el botón de las pantallas se ve que se entusiasmó reggaetoneando y olvidó hacer su trabajo. Estuvimos la mitad del recital de espaldas a Calle 13, mirando al escenario de enfrente, por que era ahí donde pasaban el show. En el escenario contrario. Una pavadita, no?

2.En un temita medio romanticón, René invito a una chica del público a subir al escenario, y fue tan famosa su “participación-momia” (estaba súper tímida y pobre, no tiró ni medio pasito) que al día siguiente me llegó una invitación en Facebook para unirme a un grupo llamado “Maten a la boluda que subio a bailar Beso de desayuno”. Para taaanto, te parece?

3.El tema que originalmente grabaron con el gran Ruben Blades “La noche me sirve de sábana”, es un mega- hit que te hace sentir que de ahora en más podés vivir en ojotas tomando coco en pajita forever. Ahí te va!

Sin más, y haciendo pública nuestra gran destreza oculta hasta hoy, los invito a sumarse al “TAN MAL NO MENEO Club”, abierto a todos aquellos que sienten que cuando se sueltan un poquito le “pasan el trapo” a cualquiera en el Arte del Meneo.

El que quiera ser socio, que se anote acá abajo!

Beso y bienvenido al Club fren!

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Gente común haciendo música para gente común – Pampa Yacuza en La Trastienda

Noviembre 16, 2009

pampa yacuzaLa frase fetiche es un fenómeno muy común entre la gente que escucha musiquita. Aclárese, me refiero a aquellas estructuras sintácticas extraídas de una “canción X” que, por algún motivo –justificado o no-, repentinamente generan en nosotros la sensación de que “lo explican todo”. Pueden ser de TU banda, o de un tema suelto que escuchaste por ahí. Te la pones de nick, la escribís en Facebook cual “miren, ésta es mi reflexión del día” y, en un impulso inesperado, hasta te la tatuás en la frente con letras chinas.
Arbitrariamente, hace poco me agarró con “Love is noise” de The Verve (temón), porque mi amigo Ale (pensador contemporáneo ya citado en este blog) me la pegó. De repente, sentía sin rodeos que aquella frase fetiche podía responder claramente cualquier pregunta que me hicieran, desde un “¿Cómo andás con tu novio?” hasta un “¿Nos tomamos una birra?” Esa semana, todo era “Love is noise”.

Llegamos a La Trastienda. Una noche de verano metida en la estación equivocada y una sala llena a más no poder esperaba que los Pampa Yacuza salgan a tocar. Estos chicos provenientes del barrio de Liniers, suman nueve en total y llevan diez años tocando. Tienen tres discos editados en su haber: al primero, titulado Carnaval para tu desconsuelo (2003), le siguieron Orilla (2005) y Único y sentido (2007). En gran medida, su estilo tiene bastante de reagge y rock, con dosis de candombe rioplatense y arreglitos de vientos que quedan bien. Eso, más mucho “corito arengador”. En este show presentaron “Naturaleza revivir”, su primer CD/DVD: un compilado de sus mejores temas, grabado en vivo en marzo de este año en el Teatro de Colegiales. El “show-yacuzo” empezó así:

BONDI

“A estos pibes me los debo haber cruzado mil veces en la verdulería, o yendo a comprar pan”. Los miro y pienso. Tienen tanta pinta de tipos comunes y corrientes que, si se baja cualquiera de ellos y el vendedor de entradas sube y agarra el charango, creo que nadie se da cuenta. Se los ve súper sencillos y creo que eso es lo que la gente más les valora, la cercanía y complicidad que generan.

En su repertorio, tienen mucho lo que llamaría “hit barrial”: mucha cosa de “sale el sol, nos fumamos uno, igual le damos para adelante, yuta vigilante”. Más tocan y sus fans más los bancan. Y claro: están viendo en vivo todas sus frases fetiches juntas. Al margen, cual “mini-dato-curioso”, los Pampa tocan el tema “Armas para el pueblo” de Bombita Rodríguez, el personaje de Diego Capussotto que parodia al ”Palito Ortega montonero” de la década del ‘70 en Argentina. Momento divertido y mega-popular.

El show dura casi dos horas. Miro a esa bola de gente saltar, sudar y corear como si el fin del mundo llegara y por un lado digo “qué copado, mirá vos, cómo se prenden” y en seguida me surge un literal “ni en pedo me meto ahí” desde el fondo de mi corazón. Sin dudas el show está muy lindo de ver, 100% desde arriba. Miráte este carnavalito y me contás:

EL GESTO

Llegando al final del show, llega la Bomba de Tiempo –un grupo de percusión local- para acompañarlos en varios temas, incluyendo en la canción más emblemática de la banda: “Carnaval para tu desconsuelo”. Es un temita muy candombero, y –desde sus inicios- los Pampa tienen la costumbre de terminar sus shows con este tema y bajar a cantar con la gente. Pero bajan todos. Así, dejan el escenario vacío y todos juntos quedan al “nivel del piso”; en un coro a capela repetitivo que dice “qué te anda pasando uoooo”. Este es un gran momento, porque en un segundo cambia todo: de pronto el show se “muda” al piso, entre la gente, al lado tuyo. Esta aparente “pavadita” reafirma el espíritu de la banda, de plantarse tan cercanos, tan accesibles. Es casi como un gesto diría. Creo que eso me gustó. Queda lindo y está bueno de ver. Desde arriba, obvio.

 

POSDATA

Para el que guste, al final de los videítos de este post aparecen opciones para ver más videítos, incluso una charlita con Hernán, el cantante de Pampa. Al terminar el show, queríamos irnos rápido (hacia mil grados ahí adentro, van a ver) y la chica de prensa que tenía que arreglarnos la nota no venía. “Ya fue, voy yo y le cuento en un toque”, les dije a los de cámara. Es muy gracioso ver cómo le explico al chico todo en siete segundos y claramente, no entiende nada. Al principio parece que no lo voy a dejar hablar, pero después lo dejo. Te lo prometo.

 

FRASEFETICHE.COM.

Como quien quiere la cosa, me retiro dejándoles algunos ejemplos clásicos de Frases Fetiches famosas y populares:

• All you need is love (Beatles)
• Violencia es mentir (Redondos)
• Una mentira que te haga feliz vale más que una verdad que te amargue la vida (el ladri de Arjona)
• Love is noise (The verve, no califica como clásico pero la quiero poner de moda)

Cool o pedorra, antigua o moderna, graciosa o reflexiva, TODAS VALEN!
El que se cope y quiera sumar acá su Frase Fetiche, ADELANTE!

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Carajo carajo carajo – Fabulosos Cadillacs en el Luna Park

Noviembre 5, 2009

fabulo “Gabiiiiii saludá arribaaaaa! Gabiiiiiii!”, era el grito desaforado entre tema y tema de un fan sentado cerca nuestro en el Teatro Astral, en un show raro que se llamó “Loco miedo loco”. El muchacho, tan gigantón como infantil, tenía la cara que le explotaba en colores y la voz arruinada de tanto gritar en vano. “Gabiiii” seguía el descarado. Luego de reírnos hasta llorar frente a aquel “pedido saludil” intermitente, esa noche comenzamos a hacer lo que ridículamente todo legítimo fan de alguien hace: llamarlo por el nombre de pila. Una pavada, obvio. Pero una pavada que sugiere complicidad, entendimiento, un canchero “yo sé de éste tipo”. A partir de ese momento, Gabriel Fernández Capello, dejó de ser Vicentico, y pasó caprichosamente a ser “nuestro amigo Gabi”. Era el 2000, Ye, Euge y yo teníamos 16.

Creo que ver a los Fabulosos, es para mi como ir a lo de un amigo que tenés desde chiquito, al que le caés en la casa y casi sin saludar le abrís la heladera y agarrás lo que querés. No hay formalidades ni expectativas: simplemente vas. Es esa especie de relajo que te da saber que, si bien no va a pasar nada loco allí, seguro la vas a pasar bien.

Ahí estábamos entonces, relajados, esperando que empiece. Entrando al Luna, nos cruzamos con Pablo Lescano (cantante de Damas Gratis, banda precursora de la Cumbia Villera), quien más tarde oficiaría de invitado especial. Con su organito colgante, su pasito arengador y su clásico “las-palmas-de-todos-los-negros-arrí-arrí-arribaa”, salió para tocar Padre Nuestro, el tema de Rey Azúcar que versionó con los Fabu con impronta villera. Pablito es un desastre (ojo, implemento nombre de pila) pero en vivo genera un folklore que hace que un poco lo banque: todos le hacen caso. Y nosotros también. Al margen, el show empezó con “esta música rompe mis pieeees”, alias Contrabando de amor. Mirá:

 

Claramente los Fabulosos no hacen otra cosa que hacerme recordar cosas. Imágenes, cosas sueltas. Me acuerdo que era chica y mi hermano Mau escuchaba el casette de Vasos Vacíos y me parecía re zarpado que digan “nada, nada, no veo un carajo”, en el estribillo de Mi novia se cayó en un pozo ciego. “Guau, putean. Qué copado”, pensaba. Decir malas palabras es divertido cuando sos chico, es “lo que no” y, cuando ves que otro las dice como si nada, fácilmente admirás su libertad y desparpajo. Ahora, que sos grande y podés, las decís y no pasa nada. Claramente con el tiempo se diluye la “magia puteadil”. Carajo carajo carajo. Viste? No pasa nada. Ni canchera ni nada: una ridícula repitiendo una palabra. Por suerte, después de veinte años, en la canción sigue quedando bien.

 

OJO CON GABI Y SU PANDILLA
Es una de las bandas argentinas que más veces vi en vivo y, sin exagerar, es LA banda de la adolescencia de muchos de los que nacimos entre el 75 y el 85. Los Fabuló van a cumplir 25 años tocando y desde su primer disco Bares y fondas (1986), funcionaron cual “máquina de hacer discos marcadores de época”: Yo te avisé (1987) con su 100% ska y El León (1992) con mayor bajada de línea en sus letras fueron dos grandes hitos. Los que nacimos en el ’80 y pico agarramos los fines de Vasos Vacíos (1993), sin dudas uno de los más populares de la década. Creo que no conozco a nadie que no lo tenga y que, si en ese momento te comprabas una casa, te venía con ese disco. Literalmente lleno de hits, incluye la famosa “cantata a dúo” con Celia Cruz, y temas como Matador; cuyo video mega sangriento y con “Gabi” cantando cual muerto desde un cajón desfilando por las calles de Río fue una revolución total para la época. Le siguen Rey Azúcar (1995, discazo), Fabulosos Calavera (1997, discazo bis), y La marcha del Golazo Solitario (1999). Luego de estos, vinieron algunos típicos compilados de “greatest hits” y varios años de “impass fabuloso”. El año pasado, y después que cada uno haga la suya con otros proyectos, volvieron a las pistas con “El Satanico Dr Tour” y giraron por todo Latinoamérica presentando un disco nuevo, La luz del Ritmo (2008) que, sinceramente, nunca escuché.

 

EHH! AGACHATE.
El show es una catarata de hits, llevan más de una hora y media tocando y no podés creer que literalmente TODOS se sepan TODOS los temas. Están presentando un disco básicamente de reversiones, “El arte de la elegancia LFC”, un nombre -quiero decirlo-, nunca tan bien puesto. De vez en cuando mechan algún temita nuevo y todos nos quedamos parados, casi esperando que termine y venga el próximo. Destaco algunas cosas:

1. Es un show tan parejo que, aunque quisieras, no te dan las manos para contar los “grandes momentos”. Cuando te parece que no les pueden quedar más hits, zas! Saltan con otro y toda la gente se re-despierta una vez más, eufórica y hace un “ooooohhh”, como celebrando una aparición inesperada. La de un muerto, o algo más lindo también.

2. El ex-gordo Flavio Cianciarullo y su bajo saltan y bailan durante las dos horas más que Madonna en “Jump”. No se puede creer la transformación de este pibe. No se lo que habrá hecho, pero algo simil “pacto con el diablo” seguro.

3. Me da mucha risa que, en un momento llegando al final de “Malbicho”, se calla todo y Gabi empieza a decir “yo no voy…a la guerra…a la violencia…a la injusticia…” Ahi se estila agacharse y esperar que rompa el tema para saltar como si no hubiera un mañana, y es muy gracioso ver como se genera enseguida entre el público una cosa de “medio enojarse con el que no se agacha”.

4. Ahí les va otro temón: Saco azul.

 

CONTALO CONTALO
A fines del año pasado hubo una promo loca y, mis amigos de publicidad, ó bien jackearon la martingala del juego ó bien ganar era muy boludo: todos ganamos entradas a rolete y fuimos al “regreso” en River. Me sorprendió que los frens from Colombia, México, Venezuela los conozcan tanto y, sobretodo, los banquen tanto. Los tipos llegaron tan lejos, tienen tantos temas y siguen vigentes hace tanto tiempo, que no tengo dudas que todos tenemos algún recuerdo asociado a una canción de LFC. Una anécdota, una imagen, un amigo, un lugar, lo que sea. Estoy segura que TODOS guardamos algún ARCHIVO MENTAL con los FABULOSOS DE FONDO. Si te copás, contá tu RECUERDO FABULOSO ACÁ!

EJEMPLO (hecho real)
Una vez, tendría 17, y fuimos a un Cantobar (se trata de un lugar que inicialmente es para tomar algo y, en un acto de ridiculez y falta de vergüenza ajena y propia, se transforma en un espacio donde cualquiera puede subir a un improvisado escenario y cantar una canción que elija). Sin que nadie me lo pida, abriendo la camada de cantantes amateur de la noche, subí y lo hice: canté EL LEÓN SANTILLAN descaradamente frente al público presente. Y lo peor es que me sentía canchera porque me la sabía re bien. Las partes rapiditas, todo. “Para el maaar, para el maaar”, 100% caradurez.

CUÁL ES EL TUYO?!
Besoo

Pd. para el maaar, para el maaar…

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Música para irse por un embudo sin fin – Tricky en el Teatro

Octubre 14, 2009

DSC00330Guardar entradas de recitales es algo bastante común entre la gente que consume este tipo de espectáculos. Yo también supe juntarlas cual figuritas durante largo tiempo, hasta que el año pasado decidí que ya no me divertía tanto. “Que pasó, creciste?” me cuestionaron alguna vez. “No, me cansé de ver una favela cada vez que miraba la puerta del placard”, revelé off the record. Al despegarlas de ahí algunas se rompieron un poco, pero otras (las de más rating, tipo Madonna, Rolling Stones, Waters) las saqué con precisión de cirujano y siguen en pie. Perdidas en el espacio, pero en pie.

“En cualquier momento saca un arma y nos mata a todos”, era básicamente la sensación que se vivía por momentos en el Teatro de Colegiales, durante el show de Tricky. Tipo diez y tras una versión instrumental muy darky de “Sweet Dreams”, Adrian Thaws (así se llama el fulano) salió a escena y la remera que traía puesta no le duró ni hasta el final del primer tema; se la sacó enseguida cual niño al que le ponen un bonete a la fuerza en su cumpleaños, o algo así.

Antes de ir a verlo, sabía poco sobre él (que el “trip hop” es un invento suyo y que, entre otras pelis, actuó en El quinto elemento), así que mi amigo Jorge Google y yo hicimos la tarea. Enseguida encontré una lista de nombres hiteros con quien se anduvo juntando Tricky este tiempo. Entre ellos están los Massive Atack (con quienes inició su carrera en 1991), Bjork (quien colaboró en su disco Nearly God, en 1996), y Alanis Morisette, Cindy Lauper y John Frusciante de Chilli Peppers (los tres estuvieron en su disco Blowback, en 2001). Sin dudas, el chico es un personaje muy atractivo y a medida que te metés con él, dan ganas de estudiarlo más. Huérfano desde chiquito, tiene un pasado bastante “ajetreadito” que combina ‘obvia y rockeramente’ drogas/ internaciones/ drogas/ quilombos con discográficas/ drogas/ fobias/ drogas (bis). Así de “barderito”, dejame decirte que en vivo la rompe, y que su último disco Knowle West Boy (2008) está para darle download rait-nau.

Para el que está nuevito con Tricky, con un par de temas alcanza para captar espíritu del “trip hop” y entender de qué se trata el llamado “down tempo”. Básicamente, puedo decir que es un estilo bastante oscuro, que presenta al bajo como la “vedette emplumada” en cuestión. Con formación de banda de rock, este instrumento pasa al frente y sostiene una especie de “rito” constante y progresivo, que sube y baja en intensidad. Eso, combinado con voces traídas desde el “fondo del océano”, recursos hiphoperos, sintetizadores, y momentos de nada. Simplemente nada. Tensión. Por el clima que genera, diría que es la música ideal para volverse loco. Pero loco en serio. “Música para irse por un embudo sin fin”, pondría en la etiqueta. Mientras, chequeate este video.

Al frente de la banda, el “Pity Álvarez inglés” es acompañado por una bella dama que –quiero manifestarlo expresamente- NO puede estar más a la altura de las circunstancias. Parecida a la mujer de Apu de los Simpsons, con una voz alucinante y una calma freak, hubo varios temas que se bancó solita; mientras Tricky boludeaba por el escenario o le bailaba “sexymente”. Por momentos me remitía a Gabi Epumer cuando tocaba con Charly (García), no por su voz ni su estilo, si no por esa capacidad tan natural que lucía en el escenario de seguir a un tipo tan brillante y talentoso como drogón e impredecible. Pd: Apu’s girlfriend te banco a morir.

Claramente, la clave del show es el extremo. Por momentos estribillos súper-power te lavan el cerebro y, de pronto, Bum!directo al piso: la nada ataca de nuevo. Es imposible no fascinarte cual serpiente con la energía de este tipo que, por su modo de moverse y cantar, acelerar y bajar, pareciera estar todo el tiempo al borde del panic attack. O del paro cardíaco. Durante uno de esos momentos en los que todos estábamos “en el piso” evaluando si seguir con vida tenía o no sentido, Tricky comenzó a hacer un gesto muy mínimo con su manito (el gesto de “vení”). Un fan loco, se subió como quien no quiere la cosa y lo abrazó. A los dos minutos, había cien personas como mínimo saltando con Tricky en el escenario cual mejores amigos. Muy gracioso. No me creés? Aquí te dejo “Anímese, suba y salte con Tricky”: CHE-QUEA-LO!

Mirando un poco alrededor, da la sensación que la gente que va a ver a Tricky parece no hacer otra cosa que escuchar buena música. Parece gente que sabe, gente que no suele andar con boludeces. Gente que nunca un “rakata rakata, esta noche voy a hacerlee, rakata..” en un casamiento. Por un momento, pensé “si alguien me chequea el mp3 y salta un Don Omar infiltrado, no me dejan entrar”. Por suerte no pasó. De todos modos,  lo mejor que me llevo de este show fue encontrarme con otra cosa, con algo distinto.  Seas o no un fan “triphopero”, lo que el tipo hace es distinto a todo y lo que genera a partir de eso, también. Sin dudas ése es su gran talento. Además, ahora sabés que si un día decidís enloquecer, ponés un disco de Tricky y listo, te volvés loco con onda.

 

Bonus track: LATE, LATE, NOLA.

Luego de dos horas el show terminó, pero aún faltaba un último desafío. Alguien presente no había abandonado su hábito de juntar “reliquias de cartón”: mi amigo Perucho quería su entrada. Como nos anotaron como prensa, habíamos entrado sin pagar y, como todo en la vida tiene su lado b, este beneficio también mostró el suyo: cuando entrás por lista no te dan entrada. Necesitábamos conseguir una. Decidí apostar a un pelado que estaba cerca para ver si nos regalaba a suya, y en menos diez segundos, entendí sin dudas el por qué de su rotunda negativa. “Disculpame, vos por casualidad tenés tu entrada?, no se, capaz no la querés, (y con mi mejor cara rematé con el peor argumento): “vos que sos más grande”. Error. El pelado me miró, y elegantemente respondió como un genio indiscutido: “Encima que me decís viejo querés que te regale la entrada?”. Nunca alguien tuvo tanta razón. “Tenés razón, gracias igual”, le sonreí y me escabullí enseguida. Camino a la puertita de prensa con la esperanza de rescatar una, sin planearlo, fue que nos vimos mutuamente: estaba ahí solita, saludándome desde el piso. La “Perucho’s ticket collection” sumó finalmente una más a su equipo.

Pd: además de que cada uno diga LO-QUE-FUKIN-GUSTE aquí abajo, estaría bueno que armemos acá un ”Entradómetro Virtual”: una colección tipo lista, con las entradas de “más rating” que guarda cada uno, y veamos quién tiene LA señora entrada. La indiscutida, la winner, la que le pasa el trapo a todas las demás. Para sumar la tuya solo hay que decir banda, lugar y año, más lo que quieras. Al final, el Entradómetro dará su veredicto y dirá quién tiene la entrada MÁS HITERA.  

Empiezo yo:

Roger Waters con Dark Side of the Moon, River, Buenos Aires. Marzo 2007. Campo, $120.

Cuál sumás vos al Entradómetro?! Vamooos!

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Universal Speaking – Charlita con Friendly Fires

Septiembre 29, 2009

Amigos!

Como quedamos, aquí les dejo la charlita que tuvimos con dos de los Friendly Fires (cantante + guitarrista, ambos Ed), unas horas antes del show que dieron en La Trastienda.

Caímos un ratito antes de arrancar la prueba de sonido, tipo 4 de la tarde. Yo había preparado un par de preguntas como para tener en mente y no dejar todo librado a mi “dudosa capacidad de improvisar cosas coherentes en inglés”.

Nos presentamos amablemente, cual nuevos compañeros de colegio, y enseguida me dediqué a aclararles que “i’m not a bilingual girl”, así que “if we talk slowly”, iba a ser una “nice interview”. Perfect: trato hecho.

Los friendly boys fueron super accesibles, y enseguida se largaron a charlotear sin demasiada ceremonia. Se muestran tranquilos, cero pose rockera. Tebancoamorir.com (bis)

El Ed-cantante tenía un acento requeteinglés, y se le entendía “every word” perfectamente. El Ed-guitarrista (el alto) hablaba un poco cerrado, y por momentos no se le entendía del todo, por lo que yo calculaba más o menos lo que podía estar diciendo por alguna palabra suelta que captaba, y sin más soltaba un “ah, ok, it’s ok”, asintiendo con la cabeza. 100% universal speaking.

La verdad que hacer esta nota fue super divertido para mí y espero que verla lo sea para vos también.

Y acordate: la próxima que te cruces con uno que te hable en otro idioma, si no sabés cómo decirle algo, don’t worry: inventá.
Total, la cosa es comunicarse.

pd. El traductor que hizo los subtítulos es mi nuevo mejor amigo. Saludos para él.

BONUS TRACK.
“El día que un inglés, un peruano, y una argentina jugaron al “A quién se parece?”

Después de la nota, nos quedamos con Perucho revoloteando con intenciones de espiar un poco la prueba de sonido.

En eso, el Ed-cantante se acercó comiendo un pancho y, de manera inentendible, se armó una ronda de debate entre los tres acerca de “quién se parece a quién”.
Una cantante, un tecladista loco, el de la Naranja Mecánica: de repente, cada uno tenía dos o tres dobles de riesgo famosos.

De esta charlita, claramente se desprenden dos cosas:
*a todo el mundo le divierte el jueguito de buscarle parecidos a la gente.
*éste saludín para Latinoamérica.

Dejá tu saludo vos también friendly-fren!
Besoo

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La canción más bailable del mundo – Friendly Fires en La Trastienda

Septiembre 15, 2009

foto friendly al post“Qué ingleses que son”, soltamos ni bien los vimos tipo 4 de la tarde en La Trastienda. Pulovercito a rombos, pantalones caqui, mocasines= inglés de enciclopedia. Ese era el look de Ed (cantante) con quien, junto con su tocayo Ed (guitarrista), jugamos a hacer una nota antes de la prueba de sonido, en un particular inglés proveniente de la zona de “anzulandia”. Este será un post aparte, así que en breve los estaré invitando a reírse conmigo viendo ese videíto.

A las 9 nos encontramos otra vez en La Trastienda (o no vas nunca o vas dos veces en el mismo día) con mi amigo Perucho –gran dealer de hallazgos musicales, visiten su blog musica saludable, NO tiene desperdicio- y nos dispusimos a tomar algo y esperar a los friendly boys. De fondo tocaba Isla de los Estados, la banda telonera freak que se llevó su propio post. El clima estaba tranqui y en lo que dura una cervecita el lugar pasó de vacío a lleno. Era miércoles, buen plan para mitad de semana.

Salieron y sin más largaron con “Lovesick”, siguieron con “Jump in the pool” y no puedo esperar ni un renglón más para decir que estos chicos son una catarata de hits en cadena. En su formación oficial son tres (guitarra, voz y sintetizadores, batería) y en vivo suman a un tipo más grande que agrega tamborcitos y otras percusiones locas.

“Hagan valer su dinero, bailen”, decía Ed cada vez que se venía un temón, osea todo el tiempo. Claramente la estrella del trío, nació sin el “chip del pudor”. Se le siente esa impunidad que te da ser un pibe muy joven –ninguno supera los 24 años- que no sabe bien lo que hace: lo hace y ya. Súper carismático, no paró de bailar como quiso y divertirse descaradamente frente a nuestras narices. Tenía tanta energía que te daban ganas de salir corriendo y buscar que te pase algo loco; como robar un bajo, enchufarlo en cualquier lado y darte cuenta que misteriosamente te vino un don a los dedos y ahora sos un crack que mañana se va de gira con sus amigos. Prófugos de la justicia, obvio.

Incluso en un momento en el que el clima estaba bien hot, Ed se bajó a saltar entre la gente de la nada, y también de la nada, todos saltamos con él. Nadie tenía pensado saltar tan “simil pogo” hasta que el “very english boy” transmitió con su bajada algo tipo: “qué mas dá, saltemos, a qué vinimos si no?”. Tebancoamorir.com

“Una banda es cool cuando la prensa dice que es cool”, charlábamos con Perucho esperando que empiece el show, mientras la loca del corte taza de Isla de los Estados cantaba en un idioma raro. Y es cierto, el marketing tiene mucho que ver en este juego. Pero dejame decirte que, a Friendly Fires la palabra cool le queda corta. En vivo superan lo cool, le dan la vuelta y se vuelven una banda que hacen música desprejuiciada y sin registrar aquel (arbitrario?) límite ridículo entre “lo que si” y “lo que no” que lo cool establece. Le meten lo que quieren, y les sale bien.

Si aún no escuchaste su disco (Friendly Fires, así se llama) te invito a que hagas la tarea hoy mismo. Es uno de esos discos –se me ocurre ahora El Mamut (Massacre), o Bocanada (Cerati)-, de los que podés decir “están todos los temas buenos, no hay ni uno de relleno”. Y si querés, mirate el video de kiss of life . Tiene un espíritu muy latinoamericano; que por los colores, la estética y la fusión que hacen, parece que en cualquier momento va a aparecer el pelado de Calle 13 reggeatoneando, pero no.

Friendly Fires es definitivamente el tipo de música electrónica que quiero escuchar; temas donde pasan cosas todo el tiempo, cantás, y si no bailás con “On Board” preocupate fren: es probable que estés muerto. Chequealo!

A propósito de éste temón, propongo que hagamos una gran lista y busquemos “El tema más bailable del mundo”. Ese que cuando lo escuchás te agarra una urgencia loca y suspendés todo con tal de mover un ratito el esqueleto. El espectro es amplio fren, puede ser desde “Personal Jesus” de Depeche Mode, hasta “Qué tandrá el petiso” de Ricky Maravilla.

Postulá el que más te cope!
Yo voto por On Board de los Friendly, vos por cuál?

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Yo no quiero ser coherente todo el tiempo – Isla de los Estados

Septiembre 15, 2009

Isla de los Estados fue la banda que ofició de telonera en el show de Friendly Fires, en La Trastienda. Ejemplo de banda sonoramente “minimalista”, –aclaro que estoy tirando fruta, no se bien cómo describirla, ya verán el videíto- formada por tres integrantes claramente distintos:

El pelado que aparece en el video Puente de Cerati, quien está en escena con compu y sintetizadores haciendo las bases y metiendo soniditos.
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Cantante alias “la loca del corte taza”, chica con buena voz que suelta palabritas en idioma indefinido, y que claramente “su problema pasa por el pelo”- Perucho dixit.
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Otra chica de estilo confuso, quien tocaba un tecladito y de a ratos tiraba algunos coros como quien no quiere la cosa.

La cantante principal (corte taza’s girl) por momentos me remitía a Andrea de Aterciopelados en una versión menos glamorosa; poncho de colores, cara lavada, y EL peinado que coronaba su estilo “neo-freak-despojado” daban como resultado un personaje particular que llamaba bastante la atención.

Confieso abiertamente que no sabía bien qué pensar acerca de este trío. Estaba confundida sobre si lo que hacían era ridículo o genial –francamente tampoco estábamos pensando demasiado, solo tomando algo tranqui a la expectativa de que salgan los “fuegos amigables”- hasta que ví a Cerati paradito cerca nuestro aplaudiéndolos cual fan número uno al final de un tema. Hasta soltó un “wuuo!” en medio de un público distraído que a gatas miraba el escenario de vez en cuando. “Si Cerati los banca yo también”, decidí enseguida sin evaluar nada más. Chupamedias? See, a full.

Al margen, creo que Cerati es la única persona en el mundo que puede activar en mí el chip del “fan cholulo” y lo comprobé aquel día. Cuando lo vi, le dije a Perucho que quería acercarme y decirle algo. “Genio”, “casate conmigo”, o algo, pero estaba con la novia e intuí que no iba a funcionar. Aborté misión. Además, no puedo evitar pensar que el flaco finalmente está cansado de que todo el fukin mundo se le acerque y le diga boludeces, y la verdad que no quería que Gusti piense eso de mi. Jaja. En serio lo digo.

Mientras tanto, me voy bajando algo de Isla de los Estados y la próxima que toquen capaz que voy.
Total, no se si me gustan pero, quién quiere ser coherente tooodo el tiempo?

Beso fren!

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Colombian Rumba Fest – Choq Quib Town

Septiembre 6, 2009

“Nunca sabés lo que te puede pasar cuando salís de tu casa”. Lo dicen las madres que cuidan a sus hijos. Lo dicen las películas pochocleras que te quieren enseñar cómo es la vida. Y hasta los astrólogos con peluca escandalosa tipo Horangel, que a todo le ponen una gran cuota de esoterismo y de buuuu (sonido del misterio).

Pero esto del “nunca se sabe” es casi una ley para vos también, aunque no seas ni tu vieja ni Horangel. Sucede claramente cuando tenés puesta una remera muy trucha debajo del buzo, y antes de cambiártela te ataca la vagancia total y decís “bahh, si no me voy a sacar el buzo”. Error fren. Ese día es obvio que los del laburo te invitan a un lugar medio caretón a festejar un cumple, y terminás toda la noche cual momia sufriendo con tu bucito puesto; mientras que la chica del laburo que un poco te gusta no para de preguntarte si “No tenés calor gordi? Estás colorado!”

Funciona igual cuando te invitan a un plan del que no tenés demasiadas referencias: “Nada,…es una amiga que es actriz y nada, hace teatro experimental, nada venite,…buena onda” -“Ahh”, soltás tímido, y ya sabés como viene la mano: loca suicida cuatro horas en escena sin pronunciar palabra. “No se si puedo. Te mensajeo, dale?”, mentís descaradamente, salvo que la loca suicida sea tu mejor amiga. 

Y claro: uno imagina más o menos cómo cree que serán las cosas, y con lo que tiene a mano, supone y decide. Todo el tiempo.

Choq Quib Town fue uno de esos planes que surgen de casualidad, sin sacar entradas anticipadas ni haber escuchado un disco alguna vez. Me avisaron sobre la hora, así que dejé a La Otra de lado por un rato y sin más, nos fuimos para Niceto. Cuando llegué, literalmente no me sabía el nombre de la banda, y sólo tenía dos datos: que eran colombianos, y que lo que hacían “parece que está bueno”. No more.

Ni bien los vi, por cómo forman (son dos chicos y una chica cantando al frente) y salvando las distancias, se puede decir que son unos Black Eyed Peas con mil kilos menos de marketing made in Yanquilandia. Tienen una banda súper potente que suena muy bien en vivo, y lo que hacen tiene una onda “hiphopera-reaggetonera”, con momentos de reagge más rejalados y otros super power, con mucha percusión y espíritu latinoamericano.

Al ratito de escucharlos, es inevitable tomar partido en el asunto: sin darte cuenta empezás moviendo la cabecita, y cuando te querés acordar tenés el nombre de la banda tatuado en la frente. Es muy divertido verlos bajar línea en sus letras con frases como “todo el mundo tiene carro, todo el mundo come pollo, todo el mundo come carne, todos, menos nosotros!” Y cosas por el estilo. En casi dos horas no pararon de cantar y saltar a la par del público –ahí les dejo un videíto-, y hasta invitaron a unos hiphoperos argentinos –confieso que no se quienes eran- con los que hicieron unos temitas improvisados para sellar esta cosa de “Argentina y Colombia hermanos forever”. Estuvo bien.

De todos modos, hay entre ellos un personaje a quien no hay forma de decirle algo que no: si gloogleás “colombiana+que+no+puede+mas+de+onda” te tira la cara de la cantante. Robustona, voz estilo Mimi Maura, y con todo el ritmo del mundo en su cuerpo. De cualquier pavadita hacía un gran momento, y hasta cuando preguntó a la gente a mitad del show: “cómo la están pasando?”, se armó una cancioneta interactiva que fue un hit total. Ridículamente talentosa.

El año pasado estudiando publicidad tuve la suerte de conocer amigos de todo Latinoamérica, y supe en vivo y en directo que la gente de Colombia reparte energía a lo loco (miss u under frens!). Gente que sonríe y sin más te pregunta “Dónde es la rumba?!” buscando siempre excusas para celebrar. La verdad que con ésta bandita en vivo no hice más que confirmarlo una vez más.

Moraleja: Ponete siempre una remera que te guste debajo del buzo, y si invitan a ver una banda colombiana que no se sabe bien qué onda, por las dudas andá. Capaz sale bien.

Los dejo con un amigo, Colombian DancerCat.

PD. Sumate a la rumba y dejá tu comentario-moraleja vos también!

Byee!

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Summer’s Deja Vu – Gondwana en el Teatro

Agosto 24, 2009

GONDWANA AL POST“Un 5 de junio no me pongás un reagge porque no da”, he oído declarar seriamente a mi amigo Ale (gran pensador contemporáneo), en una charlita cualquiera de martes. Es ésta para mí amigos una rotunda verdad: el reagge se escucha en verano, y se guarda en invierno. Recién pisando noviembre, se puede ir incorporando de a poquito a las rutinas nuevamente. Ahí, cuando te vas desabrigando, volvés a usar zapatos sin medias, y pensás que “no podés creer que en un toque ya sea navidad otra vez” -recién ahí- quizás sale un Gilberto Gil tímidamente con su tributo a Marley. En noviembre dije: antes no.

Como quien no quiere la cosa, se apagan las luces y el Teatro de Colegiales –hermoso lugar para ver conciertos- se llena de jipis y humo dulzón. El clima está súper tranqui, y más de la mitad de la audiencia luce sus rastas recién enredaditas, cual eternos devotos bobmarleydeanos. Buena onda, charlita, cerveza. Los chicos saldrían a tocar bastante más tarde de lo anunciado, por lo que solo quedaba esperar.

Gondwana es una numerosa banda chilena –suman diez en total- que lleva 20 años tocando y puede decirse sin exagerar que hoy es uno de los referentes más fuertes del reagge latinoamericano. Tienen cinco discos de estudio editados –el último fue Resiliente, en 2006- y decidieron hacer éste show en Buenos Aires para grabar en vivo su primer trabajo en formato DVD –según comentaron- por la comunión que existe entre ellos y el público argentino; y también para aprovechar las condiciones de acústica favorables que les ofrece el Teatro para grabar en vivo.

Estos chicos de dreadlocks moooy largas y pura energía de “no-puedo-parar-de-celebrar-la-vida”, no se caracterizan por hacer un reagge “limpio”; sino que su sonido se cruza en muchos momentos con elementos del rock. Su tendencia a la fusión de estilos, que hace que su música –al menos- no todo el tiempo suene (tan) monótona, como generalmente (me) sucede con las bandas que sólo hacen reagge. En sus canciones, hablan básicamente de amor (ahí les dejo un videíto hit para que cante la monada), y hay también mucho espíritu que promueve el despertar, ir al frente, defender lo tuyo, etc: un mensaje cargado de revolución, cultura rastafari, y lo de siempre.

Hicieron una lista divertida y –como es esperable en estos casos- bastante hitera; incluyeron sus clásicos “Felicidad”, “Give you love”, “Mi princesa”, entre estribillos buena onda y coros del público fan, que los siguió firme cantando todito el show. Efectivo 100%.

Ofició de invitado fugitivo el Bahiano, (eterno ex cantante de los Pericos, y chico al que le gusta mucho decir uoioioioooiah), quien, léase sí llegamos a detectar su presencia en escena por haberlo escuchado, mas no por haberlo visto: una improvisada escapada a la barra a por algunas cervezas durante un tema cualquiera –a ésta altura del show ya hacía muucho calor- hizo que finalmente quede en manos de nuestra imaginación si realmente el chico del Ritual de la Banana estuvo ahí, o sólo fue una alucinación auditiva colectiva. Sorry Bahian! Nunca te vimos.

En síntesis, se puede afirmar que es Gondwana una banda que cree en lo que hace, y así lo transmite: se nota que su público le cree todo también. Logran una gran comunicación con su gente, la energía que se genera entre ambas partes se siente en el aire y eso sin dudas, está bueno de ver y escuchar. Aunque sea en agosto.

No te tomes a chiste si te digo que puede ser la gran banda de sonido de tu próximo verano. Así que te recomiendo que si estás planeando alguna escapada al mar, te los cargues en tu mp3 ya mismo, y -al menos- hagas la prueba: si estás bajo el sol con Gondwana de fondo y aún así la pasás mal, te prometo, te devolvemos tu dinero.

Llame ya ya yaa!
Y por el mismo precio, podés contar aquí abajo lo que se te ocurra, TOTALMENTE GRATIS!

byee!

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Lo demás es mar – Victoria Mil en Roxy

Agosto 19, 2009

Migue y un clima intenso en escena“Bailar, y reflexionar un poco más sobre lo que nos pasa”, fue la síntesis que utilizó Migue -frontman de Victoria Mil- para advertir qué iba a ofrecer al público su banda esa noche, en una charlita previa al show. (Nota en la web de MB).

Lugar chico, escenario bajo, mesitas, tragos, y chicas y chicos portando looks moderniiiiisimos; adornaron el lugar e hicieron que el Roxy parezca el backstage improvisado de un video de Babasónicos cuando nadie los conocía. Un clima colorido, y -como mínimo- simpático de ver.

Con este show, Victoria Mil despidió –valga la réplica- “Están despedidos”, su último trabajo editado en 2008, para dar paso a su nuevo disco que –nos contó Migue- fue grabado en Circo Beat, y está casi listo.

Bastante más tarde de lo planeado, y con Placer –banda que ofició de telonera invitada sin pena ni gloria-, abrieron con “Resplandor”, sin dudas la clase de tema que todo rockero cool debe tener en su repertorio: el tema para chicas. Combinación adecuada entre modernoso y romanticón, dejando entre ver esto de que “ok, soy un poco duro, pero igual siento cosas”. Estribillos facilones hacen que te sepas la letra rápido y que, si te soltás un poquito, hasta le hagas la segunda con unos coritos a Migue y su pandilla.

En un mini-background podemos decir que Victoria Mil es básicamente una banda de rock, que utiliza sintetizadores y elementos del pop que la hacen más bailable y seductora en vivo. Babasónicos, durante su –extensa- época under y, dos décadas atrás, Virus con su pop de los ’80; son dos buenas referencias que ayudan a describir, al menos elementalmente, el perfil sonoro y -también estético- de esta banda porteña.

En la producción de sus discos trabajaron con referentes de la escena local como Daniel Melero (muchacho con grandes antecedentes en su currículum, como Colores Santos, discazo-super-recomendable hecho a dúo con Cerati); Adrián Dárgelos de Babasónicos (pseudo padrino artístico de Victoria) y, en su último disco fueron coproducidos por Tom Rixon, un tipo que, entre otros, trabajó con Depeche Mode. Pequeño datito que invita a dejar cualquier juicio previo de lado y evaluar la posibilidad de que estos chicos, una “escuchada” de disco se merecen. O tres (se sabe que frente a un disco nuevo, aproximadamente al completar la tercer vuelta cae la ficha mental. Recién ahí, la zona del cerebro encargada de decidir lo que te gusta -o no- declara su veredicto oficial: el mismo podrá oxcilar desde un macanudo “que copado” hasta un sintético “es una mierda”, según el caso).

El cliché de la banda de rock que en sus letras habla frenéticamente de chicas y de drogas es para Victoria Mil, una fiel descripción de sus canciones. Factor tan obvio que no molesta. Hasta diría que le queda bien. “La vagancia es sagrada”, “Drogarse es aburrido, está prohibido bailar” son frases locas que se escurren entre sus temas, formando canciones divertidas, y con un tinte feliz de “no-puedo-parar-de-jaquear-al-mundo”.

Hay en Victoria Mil un espíritu que relativiza el significado del éxito –o del fracaso-; lo que -intuyo- les permite moverse y hacer exageradamente lo que quieren. Frente a las no expectativas de un hit en la radio o de un teatro lleno, hagan lo que hagan, y resulte como resulte, para ellos, siempre va a estar bien. “No se si me gustan pero los banco”, es la sensación que da al escucharlos. Hay una intención clara en lo que hacen, y eso me gusta. Vale.

Dulces arreglitos electrónicos y frases adolescentonas como “todo el amor que tenés para dar” de su tema G 13 (ahí les dejo el videíto), hacen que todo lo freak y fanáticamente intoxicada que inicialmente promete ser esta banda en vivo, resulte tan relativo como cualquier asunto de la vida. Ellos tocan alegremente y todos, o la mayoría, movemos la cabecita y le seguimos el ritmo sin preguntar mucho más.

En un show que duró poco más de hora y media, Victoria Mil tocó temas de Están Despedidos, de Estoy bien bien bien (2005) y algún que otro (hit?) de Este cielo de estrellas caerá (2003), en una lista pareja y –por momentos- bastante parecida.

Victoria Mil es sin dudas una banda sin espaculaciones ni medidores de rating, que en vivo te invita a bailar y a sumarte al juego sin pensar si volverás a escuchar un disco de ellos alguna vez. Suficiente con que hoy resulte un lindo plan para vos. Al menos, así parece.

Yo, como quien no quiere la cosa, compro.

Y vos qué tal? Te la vas a llevar o solo andás mirando?
Mientras tanto, aquí te dejo un saludín de Migue, por si una de esas te cae bien y te convence.

Byee!

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